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El responsable de la matanza ocurrida en Nueva Zelanda, un australiano de 28 años llamado Brenton Tarrant quien escribió previamente un decálogo con el que intenta explicar la masacre cometida por él en dos mezquitas de Christchurch donde murieron cerca de 49 personas,  se define como ‘racista’.

El texto lo publicó en Internet antes de cometer el hecho. Asimismo se valió de una cámara que llevaba consigo en un casco para grabar y retransmitir en directo su abominable crimen.

Dice haber planeado la agresión hace dos años, inspirado en un recorrido que realizó por Europa a la que considera ha sido invadida por inmigrantes y a quienes odia a pesar de que por su origen también es inmigrante, aunque dice ser europeo y no haber amenazado los valores neozelandeses.

Tarrant admitió que fue una acción guerrillera contra una fuerza de ocupación

En su texto habla de la admiración que siente por el dirigente del partido pro nazi de Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial Sir Oswald Mosley, y el presidente de Estados Unidos Donald Trump, al que reconoce como renovador de la identidad blanca.

Igualmente expresa que el noruego Anders Behring Breivik protagonista en 2011 de una operación parecida, le dio su bendición.

Los testimonios revelan que Tarrant equipado con casco, gafas y vestido de negro con chaqueta militar ingresó a las 13:40 hora local, en la mezquita Al Nur con un arma automática y disparó contra los presentes. En los cargadores utilizados en el ataque, aparecían escritos nombres, entre ellos los reyes que lucharon contra los musulmanes, el de Josué Estébanez neonazi que asesinó al antifascista Carlos Palomino, Alexandre Bissonette que mató en una mezquita de Canadá a seis personas y Luca Traini, autor de un tiroteo a inmigrantes en Italia.

Uno de los sobrevivientes de la masacre explicó que cuando el clérigo dirigía la plegaria en su sermón, comenzó el tiroteo, la cual duró aproximadamente seis minutos. Narró que vio a muchos de los presentes correr, unos cayeron muertos y otros huían entre llanto, gritos y confusión.

Otro testigo expuso que el asesino se movía de habitación en habitación como buscando víctimas y los disparos duraron casi 20 minutos. Aún no se ha confirmado la identidad del principal sospechoso, pero las fuerzas de seguridad detuvieron a tres personas, además descubrieron dos explosivos en un vehículo que se estrelló cerca de Al Nur.

La policía bloqueó durante algunas horas la ciudad y pidió a los habitantes permanecer en sus casas; así como no acudir a los templos musulmanes. Jacinda Ardern primera ministra de Nueva Zelanda,  dijo que algunas víctimas podrían ser refugiados e inmigrantes beneficiadas con asilo. “En el país no hay cabida para los terroristas ni la violencia”, subrayo.

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