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La prisión Federal de Alcatraz inexistente en la actualidad, fue una prisión de alta seguridad que estuvo en actividad carcelaria desde 1934 hasta el año 1963 en los estados Unidos de América.

Las autoridades de Dinamarca han acordado el envío de delincuentes y criminales extranjeros convictos por delitos graves incluido el terrorismo yihadista al islote de Lindholm, trayendo a la memoria el caso Alcatraz.

Para el año 2021 Dinamarca contará con su isla prisión cuya población rondará según las autoridades en los 125 prisioneros residentes y será como una puerta de salida obligada para criminales emigrantes.

Se trata de un pequeño islote meridional de siete hectáreas, al cual sólo podrán ser enviados aquellos individuos extranjeros que hayan cumplido la pena y se encuentren en el proceso de deportación. Esta pequeña isla hasta ahora ha sido un Centro Universitario de Investigación de Virus animales como lo es la peste porcina.

Estas instalaciones serán acondicionadas y desinfectadas durante un año antes de recibir a los prisioneros que la ocuparan.

Inger Stojberg y ministra de integración, dio su opinión y defendió con fervor la iniciativa argumentando sin temor que son personas peligrosas y deben estar controladas agregando además que se está cumpliendo las Convenciones Internacionales.

Para la aprobación de esta propuesta sometida a consideración del Parlamento Danés, se hizo valer la alianza tripartita que conforman Liberales, Conservadores y Ultra liberales con el apoyo del Nacionalista Partido Popular Danés.

Los opositores social demócratas hicieron valer su posición alegando falta de información precisa del porque se eligió a LINDHOLM para ese fin, haciendo énfasis en el alto coste que implica ese proyecto aunque no están en desacuerdo en que se aísle a criminales expulsados.

Hay que recordar que la pionera de la idea de concentrarlos en una isla desierta fue la social demócrata Karen Jespersen en el año 2000.

En el plano de la economía ciertamente luce un grueso desembolso de dinero para la iniciativa en cuestión, ya que en los próximos cuatro años se asignarán la nada módica suma de 750 millones de coronas dirigidas a la gestión y establecimiento del Centro Lindholm, un gasto que el portavoz Social  Demócrata Mattias Tesfaye considera por demás en exceso.

En vista de la situación de migrantes extranjeros cometiendo toda clase de delitos graves en tierra danesa, se plantea el endurecimiento de las políticas de extranjería y en la concesión de certificados de nacionalidad, lo cual está directamente relacionado  con el tema que nos ocupa.

Se aprobó una curiosa propuesta de Stojberg en la que es obligatorio que las personas que se les conceda la nacionalidad danesa deben estrechar la mano de la persona que les entregue el certificado de nacionalidad se trate de hombre o mujer indistintamente en clara alusión a los musulmanes.

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