Compartir

El Gobierno brasileño reforzó la seguridad en la frontera con Venezuela, dos días después de que los inmigrantes venezolanos sufrieran ataques por parte de la población local.

Este martes, el Ministerio de Seguridad Pública, autorizó el envío de otros 120 militares de la Fuerza Nacional para garantizar el orden en Pacaraima, situada en la frontera del estado amazónico de Roraima. Esta pequeña ciudad, es el principal paso entre Venezuela y Brasil.

Este sábado fue el escenario de violentas protestas promovidas por moradores, que prendieron fuego a las tiendas de campaña y con palos y cuchillos gritaban “¡Fuera!”, a unos mil inmigrantes venezolanos que acampaban en refugios temporales.

Los ataques comenzaron después de que un comerciante brasileño, fuera asaltado y agredido en la noche del viernes por supuestos venezolanos.

La frontera sigue abierta y la población local responsabiliza a los venezolanos de la inseguridad que existe y exigen a las autoridades controlar su entrada en la frontera.

El Gobierno brasileño refuerza la seguridad en la frontera con Venezuela

La gobernadora de Roraima, Suely Campos, ha solicitado en varias ocasiones el cierre provisional de la frontera con Venezuela, alegando que el estado no cuenta con recursos suficientes para atender el tamaño del flujo de inmigrantes.

El primer llamamiento que se produjo en abril, fue denegado por la ministra Rosa Weber. El lunes pidió nuevamente al Supremo Tribunal Federal (STF), el cierre temporal de la frontera, para evitar un posible “derramamiento de sangre”, así como la distribución de los venezolanos a otros estados del país y la instalación de una barrera sanitaria y de hospital de campaña del Ejército, exclusivo para atender las demandas de los inmigrantes del país vecino.

Sin embargo, a pesar del agravamiento de la violencia en el Estado, el gobierno federal repudió tal medida por considerarla ilegal e ineficaz. “El cierre de la frontera es impensable”, expresó el ministro del Gabinete de Seguridad Institucional, General Sérgio Etchegoyen. “La ley brasileña de migración determina la acogida de refugiados e inmigrantes”. Considera que cerrar la frontera, no ayuda en nada al tema humanitario.

Según el balance de la Policía Federal, entraron en el país por Pacaraima desde 2017 a junio de 2018, casi 128 mil personas huyendo de la crisis política y económica en Venezuela. Casi 69 mil ya abandonaron Brasil.

De 56.740 venezolanos que se quedaron en Brasil, 35.540 solicitaron  refugio y 11.100 la residencia.

Por el momento, 820 venezolanos fueron llevados a otros siete estados del país en acción articulada entre el gobierno federal y las ONG.

Grupos numerosos de venezolanos, están viviendo en condiciones precarias en Pacaraima o en la ciudad de Boa Vista, capital de Roraima. Esto ha generado una crisis humanitaria en este estado, que es uno de los más pobres de Brasil.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here