Compartir

El año 2016, una vez se ha cerrado el balance contable del sector de la restauración, se ha presentado como un buen año en líneas generales. El crecimiento ha sido del 1,9% lo que supone una facturación de 35.131 millones de euros. Una facturación y un crecimiento que se debe a la leve recuperación económica, la cual, de un modo u otro, está llegando a las familias.

Sin embargo, como ahora vamos a ver, este crecimiento hay que matizarlo ya que lejos de lo que se pueda pensar ha habido pérdidas muy significativas dentro de un sector que cada día más está tendiendo a las grandes marcas.

Las grandes cadenas crecen más en detrimento de los restaurantes particulares

Se podía pensar que esto es algo normal pero, hasta el día de hoy, las grandes cadenas y los restaurantes que se abren de manera particular, estaban teniendo un crecimiento, o un retroceso, bastante parecido. Pero ahora la situación es bien distinta. Y lo es porque las grandes cadenas como pueda ser el caso de VIPS, Fosters Hollywood así como otras tantas, han logrado crecer más que los restaurantes que no pertenecen a una franquicia. Es más, los restaurantes han perdido ingresos con respecto al año pasado.

Las cadenas tienen varias ventajas actualmente que les permiten adaptarse mucho mejor a la actual situación económica. La primera de ellas es que pueden manejar unos precios algo más bajos debido al gran volumen de ventas que tienen. Asimismo también tienen un equipo de marketing y de estrategia empresarial detrás mucho mayor lo que les permite tomar unas decisiones mucho más acertadas en todo momento. Por último cuentan con unos recursos propios mayores lo que les permite hacer frente a pérdidas eventuales que puedan tener durante un periodo determinado sin necesidad de cerrar el negocio de la noche a la mañana.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here