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El presidente Donald Trump está trabajando por echar abajo el sueño de la compañía ferroviaria AVE de acercar a San Francisco y Los Ángeles.

Afirmó que reclamará el reintegro de 2.500 millones de una partida federal destinada al tren californiano y frenar el envío de 929 millones de dólares reservados al proyecto, que podría enfrentar la oposición del Congreso. Este es un nuevo enfrentamiento entre el gobierno federal y el Estado, desde que Trump asumió la presidencia en 2017.

Como se recordará, el gobernador Gavin Newsom afirmó la semana pasada que no estaba claro el plan para hacer un tren entre San francisco y Los Ángeles, apoyándose en la diferencia presupuestaria, la transparencia e insuficiente supervisión que ha generado la organización del mismo.

Aunque sí dejó claro que se va a completar el tramo de 240 kilómetros en construcción entre Merced y Bakersfield y que no aceptará la injerencia del presidente norteamericano; alegando que hay una motivación política.

La amenaza de Trump busca frenar la partida aprobada en 2010 de 3.500 millones de dólares como parte de ARRA (American Recovery and Reinvestment Act), programa de inversión en infraestructuras, un estímulo financiero refrendado en 2008 por el ex presidente Barack Obama tras el colapso de la economía por entonces.

Aunque el presidente lograra superar la mayoría opositora demócrata del Congreso, el proyecto no podría detenerse.

El director de Proyectos de Alta Velocidad de Sener, una de las compañías españolas responsables del trabajo, Juan Lema, aclaró que la mayor parte de la financiación emana de la inversión privada en  California: del programa verde cap and trade y  bonos aprobados en referéndum por 10.000 millones de dólares a través de la Proposición 1A de 2008.

Lema está  convencido en la viabilidad del proyecto a corto y medio plazo

La pregunta es si a largo plazo se completará, pues depende de obtener más fondos federales. Considera que lo expresado por Newson el pasado 12 de febrero, creó una sensación de inestabilidad. Por ahora se concentrarán en la Fase I referente a los estudios medioambientales en el Valle Central.

Sener tiene tres contratos en California con la alta velocidad, uno de evaluación ambiental e ingeniería al norte de Los Ángeles y dos en el Valle Central.

Mientras tanto el tren ha generado rechazo, hay quien piensa que es un gasto superfluo y que cuando ya se completen las obras será un sistema de transporte obsoleto.

Para hacer frente a los comentarios Juan Lema argumenta que el tren puede fácilmente competir con un avión, ya que tardaría 2 horas 40 minutos en recorrer los 600 kilómetros que separan a San Francisco de Los Ángeles.

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