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Desde que en la isla caribeña se implantó la revolución de Fidel Castro la escasez y la pobreza se han apoderado de un territorio que en otrora vivió del turismo y entretenimiento. Los habitantes cubanos que a diario se esfuerzan por encontrar el sustento y la comida, ahora tendrán que subsistir con lo poco que tienen, pues las autoridades le han exigido nuevamente una cuota de sacrificio imponiendo más austeridad.

Esto se debe a que Cuba enfrenta problemas con la energía y tal como lo dijo su presidente Miguel Díaz-Canel es una situación ‘momentánea’ que ha sido motivada por la falta de suministro de petróleo por parte de Venezuela su principal proveedor, cuyo gobierno fue sancionado por Estados Unidos, trayendo como consecuencia que el diesel no llegue a la región.

A pesar de que el gobernante no desea repetir los momentos de angustia que pasaron hace décadas pide calma a los cubanos que están conscientes de su cruda realidad, tener que soportar la carencia de alimentos y transporte o los fatigosos apagones.

Aseguró a la comunidad que el gasto de combustible representa 40% de la producción nacional y esto permite afrontar el problema, además los alimentos están llegando regularmente, razón por la cual no debe temerse un desabastecimiento.

Anunció que durante el presente mes de septiembre suspenderán la producción de rubros que no son prioritarios y el sector industrial limitará sus actividades. Igualmente exigió a las entidades bancarias y del estado que hagan uso racional de la energía recortando los horarios para evitar un consumo excesivo que origine interrupciones del servicio eléctrico.

Miguel Díaz-Canel y su equipo de funcionarios justifican las medidas y culpan al gobierno estadounidense de genocida. Sin embargo los ciudadanos están al corriente que sus conflictos se deben a un régimen político instaurado hace más de seis décadas que está desgastado, pues sus preceptos son obsoletos. Hoy más que nunca los anhelos de los cubanos son el bienestar y la libertad; por ellos han arriesgado hasta su existencia en las aguas territoriales.

Es absurdo que en pleno siglo XXI el mandatario apele a las comunes frases del fallecido Fidel Castro quien solicitaba “prepararse para lo malo”.

Tal como se hizo en los noventa cuando se alió con la Unión Soviética y esta asumió económicamente hablando las necesidades de la nación insular. Asimismo como lo ha hecho Venezuela desde que Chávez asumió el poder y que tras su muerte Maduro adquiriera tal responsabilidad. Como se sabe, la administración del país suramericano suministra diariamente a la isla 100.000 barriles de crudo.

Miguel Díaz-Canel confía en que su gente sea paciente y siga adelante afrontando su rutina mientras repite una antigua consigna “Vivimos para la Patria o morimos con ella”.

 

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