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No es de extrañar que a día de hoy una de las mayores preocupaciones de los españoles, más allá de aspectos como la economía y la política, sea la salud. Concretamente los temores guardan relación con el miedo a enfermar uno mismo y que lo hagan familiares cercanos: padres, hermanos, abuelos, etcétera.

Precisamente en esta ocasión hablaremos del último caso mencionado. Ponte en situación: un pariente tuyo ha de ser ingresado en el hospital. El deseo de toda la familia es que el mismo esté siempre atendido, pero no tenéis la capacidad de hacer acto de presencia permanentemente en el centro sanitario. ¿Qué puedes realizar en este tipo de situaciones?

La mejor alternativa posible consiste en contratar un servicio de cuidado de enfermos. Cada vez más familias se decantan por esta opción, lo cual es debido a diversos puntos muy positivos. A continuación detallaremos los que mayor relevancia adquieren.

Horarios diurnos y nocturnos

Algunas familias pueden irse turnando durante el día para estar junto al ser querido. Sin embargo, no es ni mucho menos el caso más habitual. Por motivos laborales y estudiantiles siempre es difícil brindarle al paciente una atención diurna. La nocturna, por otra parte, también es complicada, puesto que en un hospital no se descansa adecuadamente –y menos teniendo que estar pendiente de si el enfermo necesita algo–.

Por suerte, el servicio de cuidado de enfermos no se limita solo al día, sino que también es contratable para que tenga lugar durante el transcurso de la noche. Si se elige dicha última opción existe la posibilidad de solicitar el turno de diez horas.

En caso de preferir horas sueltas es de agradecer por parte de los familiares el hecho de que el presupuesto se elabore por cada 60 minutos de asistencia. De esta manera se personaliza al máximo el servicio a nivel tanto de horarios como de precios.

Conviene destacar que los turnos nocturnos son llevados a cabo por profesionales que están acostumbrados a desempeñar sus labores en centros hospitalarios a lo largo de la noche. Así pues, el resultado es óptimo a todos los niveles.

Otro aspecto a tener en cuenta, el cual vuelve a hacer referencia a los precios que se pagan por cada hora, reside en que el acompañamiento no varía su coste dependiendo de si son jornadas festivas o laborables. El precio se mantiene durante toda la semana.

El mejor cuidado posible

Es innegable que en los hospitales españoles se les da a los pacientes una buena atención a nivel sanitario. Sin embargo, otras necesidades que pueden tener los mismos no son cubiertas. Precisamente es cuando se requiere la presencia de familiares. Un claro ejemplo es el de facilitarle al paciente la ingestión de alimentos.

Comprensiblemente la familia no puede estar siempre junto a aquella persona a la que tanto quiere. Sin embargo, sí es posible contratar a especialistas para que cumplan exactamente con dicho propósito. Cuidar a un enfermo pasa por la situación ejemplificada en líneas anteriores: darle de comer cuando lo estipule el servicio de enfermería, manteniéndolo en una posición adecuada, proporcionándole el agua cuando necesite beber, etcétera.

Son muchos los pacientes que pasan por serias dificultades a la hora de ir al baño por sus propios medios. En este caso también es de agradecer que cuenten con una asistencia permanente por parte de profesionales. Los mismos se encargan de acompañarle, procediendo previamente a levantarle de la cama.

Otras necesidades que vayan surgiendo, como la limpieza de flemas, también son cubiertas por el especialista que esté presente en el centro sanitario. Por supuesto, en caso de que el paciente requiera asistencia de los profesionales del hospital, rápidamente el miembro encargado del cuidado de enfermos avisa al personal para que apliquen el tratamiento oportuno.

Si bien es cierto que este tipo de especialistas tienen conocimientos y experiencia, por motivos legales no pueden desempeñar labores atribuidas a los profesionales que trabajan en el centro hospitalario en cuestión. Aun así, es fundamental que haya alguien para avisar cuanto antes y poner fin a la adversidad médica surgida, lo cual puede suceder sea cual sea el motivo por el que se ha ingresado al paciente.

Informes con todos los detalles necesarios

La familia, para tener una completa tranquilidad, no solo ha de saber que su ser querido estará constantemente atendido cuando ellos no puedan ir al hospital. Adicionalmente también requieren conocer de primera mano el estado en el que se encuentra. Precisamente de esta tarea también se encargan los profesionales que cuidan a enfermos.

Absolutamente todo aquello que tiene importancia es anotado en un informe que permanece en la habitación del hospital para que sea consultado por los familiares. Cualquier cambio que se produzca, medicamentos que le son suministrados, horas totales durante las que ha permanecido durmiendo e incluso el estado psicológico forman parte de un documento físico que es fundamental para el sosiego familiar.

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