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Algunas personas piensan que es una idea machista que aún persiste, otras hablan de un idealismo que sólo hace la hija o el hijo sobre su propia progenitora, pero todas, y todos, coinciden en algo: la madre perfecta no existe. Es algo de lo que toda embarazada debe ser consciente, así como se hace con todos los preparativos para la llegada del bebé, de lo cual puedes leer más en Elembarazo.net.

Si existiera la madre perfecta, al mirarse esta al espejo mientras su criaturita está prendada en su pecho, sabría en qué momento se convirtió en una mujer ojerosa, que no tiene ni un minuto para nada que no sea su hijo, pero que debe también desprenderse de él, porque también tiene vida propia.

Existen madres imaginarías, madres simbólicas, madres reales, pero no madres perfectas, porque la función de una madre va mucho más allá de complacer a los hijos en todo, porque no podemos olvidar que básicamente son mujeres y tienen vida propia al igual que los hombres.

A una mujer embarazada, por ejemplo, no se le puede cargar con esa angustia que se ha instaurado la sociedad de preocuparse por si será o no una buena madre.

Lo que necesita mi hijo

Lo que debe intentar ser una madre es ser la que necesita su hijo; no la que impone el colegio, la suegra, las amigas, las películas, la sociedad. Debe estar atenta de lo que necesita, amoldarse y apoyarlo, y equivocarse, si necesario. Porque ser madre no es un trabajo de media jornada: no fichas y desfichas cada día y ya está. Hay que dedicarle todo el tiempo necesario, pero eso no implica que esta tarea deba realizarse perfectamente, con que sea llevado a cabo con amor y los hijos sean felices ya has aprobado.

Una de las razones por las que las mujeres se exigen más con su maternidad es por que en la sociedad, en temas de educación, opinan todos y todos creen tener la razón y aún quedan rastros de vivir de lo que los demás piensan y opinan.

Pero hay que tener cuidado, porque no todo lo que los demás piensan y opinan es lo correcto. Y si te asalta la duda en alguna acción, pues entonces la mejor solución es la opinión de un especialista, antes de empezar a sufrir por querer hacer lo que no se debe hacer.

¿Perfecta? No, auténtica

La madre auténtica no es ni la buena, ni la perfecta, ni tampoco la mala; esas no existen. La auténtica es la que tú conoces, la del chándal deportivo, la que se lleva las manos a la cabeza frente cuando hacías trastadas, la que hace magia para tener preparada la comida, y además de que tiene también tiene llegar a las 9 al trabajo.

Ellas no son perfectas, como tampoco lo son las que siempre llevan sus hijos bien vestidos y bien peinados, ni las que tienen la casa siempre reluciente.

La maternidad implica amor, cariño y dedicación, y cada vez es más evidente que el rol del padre es esencial durante el embarazo, el posparto y debe tener un papel activo en la crianza del niño.

Cualidades

Ah! lo que sí que debe de tener una buena madre, y no es obligatorio pero ayuda, es paciencia, debe ser capaz de tolerar muchas cosas sin alterarse de ninguna manera, desde horas y horas sin dormir por las pesadillas de sus hijos, hasta hacerle frente a una multitud de obligaciones laborales y familiares al mismo tiempo. Por todas estas razones es relevante saber delegar en la pareja y en la familia para que de vez en cuando puedas tomar un respiro y dedicarte tiempo a ti misma.

Los padres en general, deben evitar la sobreprotección, esto en general conlleva que los hijos sean poco autónomos y poco responsables. Puede generar indecisiones y hasta que sean víctimas de acoso con facilidad.

Los especialistas piensan que es mejor decir “no” a los pequeños para enseñarles a asumir la frustración y educarlos con toda responsabilidad, en lugar de dejarnos llevar por infinidad de teorías.

En vez de querer ser una madre perfecta, debemos colaborar y apoyar a esas mujeres que pueden cuestionarse su papel de madres, por disponer de poco tiempo para dedicar a sus hijos y creen que por eso no lo hacen bien. Pero no olvides esta premisa, para crecer los niños no necesitan al padre o a la madre perfecta, simplemente necesitan crecer en un ambiente feliz, en el que se sientan comprendidos y queridos.

Muchas mujeres se exigen demasiado solo por el hecho de que quieren ser madres que no existen, ni deben existir: la madres perfectas.

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