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Después del ataque fatal a un hombre de 35 años en Chemnitz, donde un sirio y un iraquí fueron arrestados como sospechosos, así como las posteriores revueltas del domingo y lunes, Alemania debate los incidentes en el estado de Sajonia.

La violencia y el acalorado debate sobre la inmigración, han vuelto a poner de relieve lo que se ha convertido en el tema político más desafiante para Angela Merkel, especialmente en la ex Alemania comunista del este, donde el AfD es el partido número uno en algunas ciudades y regiones.

Las protestas que hicieron a neonazis desplegar saludos ilegales de Hitler, predominaron en las multitudes de extremistas de derecha que se separaban y buscaban a los extranjeros para golpearlos.

El primer ministro de Sajonia, Michael Kretschmer, hizo campaña por la confianza en el orden estatal, durante una visita que hizo a la ciudad el jueves por la noche.

ultraderecha alemana contra Merkel en Chemnitz

Durante su visita, manifestantes alemanes de extrema derecha se reunieron frente al estadio de futbol, para protestar contra la política de inmigración de la canciller Merkel. El primer Ministro se enfrentó a las protestas de votantes enojados, que lo acusaron de no hacer lo suficiente por la región.

Hubo un minuto de silencio por los muertos. Kretschmer se volvió contra los ataques xenófobos, manifestando que, “Todos tenemos que enfrentarlo con todas nuestras fuerzas”.

La alcaldesa de Chemnitz, Barbara Ludwig, pidió tolerancia. “En una ciudad como Chemnitz, es importante que los diferentes planes de vida se lleven bien entre sí”, también resaltó que las empresas locales dependen de trabajadores cualificados extranjeros.Las palabras de Ludwig fueron interrumpidas en ocasiones por abucheos de la audiencia, pero también reconocidas con aplausos.

Los crímenes por parte de los inmigrantes, son sistemáticamente aprovechados por el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) y el movimiento callejero Patriótico europeo, contra la islamización del Occidente (PEGIDA), que etiquetan a Merkel como “traidora” por permitir el acceso al país.

Cerca de 550 personas llegaron al margen de un diálogo civil con el primer ministro Michael Kretschmer (CDU). La policía estaba en el lugar con un gran contingente. Se desplegaron funcionarios de cinco estados federales y de la policía federal.

Mientras tanto la protesta del movimiento populista de derecha Pro Chemnitz, terminó sin incidentes. El ánimo entre los manifestantes fue acalorado, pero no amenazante como en las protestas del lunes pasado. Los manifestantes criticaron lo que consideraron un enfoque laxo hacia los migrantes criminales y la política del gobierno del estado sajón.

Por otro lado, la familia de la víctima asesinada, ha expresado su consternación de que su muerte haya sido utilizada por la ultraderecha para movilizar apoyo, sobre todo porque siendo un cubano-alemán, él mismo se había enfrentado a un racismo considerable en su vida.

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