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Uno de los temas que más trascendencia ha tenido el viejo continente en los últimos tiempos ha sido la futura salida del Reino Unido de la Unión Europea, caso conocido como el Brexit.

Aún no nos imaginamos cómo será la vida en Europa después de la salida de este gigante, pero de alguna u otra forma tendremos que adaptarnos porque cada vez falta menos tiempo para que esto ocurra oficialmente.

Boris Johnson, un primer ministro que ha tenido muchos inconvenientes desde su llegada al poder, tiene el gran reto de sacar esta situación adelante y que el desastre no llegue a tierras británicas. Veremos cómo lo maneja este político ya que tiene una forma de ser bastante peculiar.

La tercera vía

Todo parece indicar que la solución que el líder británico para salvaguardar la cláusula que involucra a Irlanda del Norte es la llamada “tercera vía”.

El detalle está en que Europa está de acuerdo con la salida planteada y le exigen al gobierno de Gran Bretaña que acepte las condiciones propuestas, de tal manera que todo puede marchar rápidamente y ponerle fin al conflicto.

Sin embargo el primer ministro no estuvo tan de acuerdo

A su juicio el acuerdo de salida es imposible porque la mencionada cláusula es inaceptable, ya que obliga al Reino Unido a permanecer dentro del Mercado Único y la Unión Aduanera para evitar la frontera entre ambas Irlandas,  algo que traería muchos conflictos posteriores.

La Comisión Europea

No obstante la Comisión Europea sigue estando abierta a las soluciones que presente el Reino Unido en las próximas horas, de hecho ellos señalan que Inglaterra está en la obligación de presentar propuestas para poner punto y final al conflicto.

El problema está en que Gran Bretaña no quiere estar en ningún mercado interior europeo o unión aduanera dentro de la Unión Europea, quieren su independencia total.

Definitivamente no están de acuerdo con este cláusula y quieren que tanto Irlanda como Escocia sean parte del Reino Unido como lo han venido siendo desde hace cientos de años.

Recordemos que Escocia e Irlanda del Norte hicieron un referéndum hace cuatro años temiendo la posibilidad de que el Reino Unido solicitase su salida de la Unión Europea.

Sin embargo sus resultados sí fueron positivos. En este caso la mayoría de votantes estaba de acuerdo en mantenerse dentro de la comunidad europea para tener todos los beneficios y protección que han tenido hasta ahora.

Solo queda esperar a ver qué sucede. Los conflictos de intereses deben solucionarse lo antes posible porque hay una población que espera una respuesta clara y concreta, más aún teniendo en cuenta que la fecha tope se acerca: el 31 de octubre.

 

 

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