Compartir

La cláusula suelo, es una disposición incluida en los contratos hipotecarios, en la que las entidades bancarias establecen un importe máximo y mínimo para calcular los intereses que deben ser cancelados por los clientes. Sin embargo, a partir del pasado 9 de mayo de 2013, de acuerdo a lo establecido en la sentencia emitida por el Tribunal Supremo, se estableció su nulidad por ser consideradas abusivas. Por lo que, desde entonces los afectados pueden solicitar la devolución cláusula suelo.

Algunas opiniones en torno a estas cláusulas    

Ante el dictamen que avala la nulidad de las cláusulas del suelo, en España se dieron importante debates, algunos a favor de las entidades bancarias y otros a favor de los clientes. Entre las posturas, destacan algunas que consideran que el establecimiento de límites, actúa como protector tanto del banco como del cliente, pues si bien existe un importe mínimo, también existe una cuantía máxima que protege a la persona en caso de subidas del Euribor.

Sin embargo, para las autoridades las cláusulas abusivas hipotecas, sólo contribuyen a afectar la estabilidad económica de los clientes, quienes en la mayoría de los casos, se ven obligados a cumplir con el pago de cantidades exorbitantes. Por ello, como una medida para proteger la seguridad de los ciudadanos, se procedió a establecer una sanción, que exige la devolución total, en los casos en los que el afectado demuestre, la ausencia de transparencia en la negociación.  

Supuestos bajo los cuales una persona puede solicitar el reintegro

Para solicitar ante las autoridades competentes la declaración de nulidad, es necesario demostrar la presencia de algunos de los supuestos que se especifican a continuación:

El contrato no fue suscrito con pleno conocimiento y aprobación de la parte afectada

Esto se aplicará siempre que el afectado, demuestre no haber estado consciente de la inclusión de la cláusula dentro del documento. En caso de que exista esta situación, la persona puede alegar desconocimiento como una causal de la solicitud.  

Cuando existe solo un monto que establece un valor mínimo para hacer el cálculo de los intereses

Un contrato, debe resultar equilibrado, por lo que ambas partes deben verse siempre beneficiadas. En el caso de que un contrato hipotecario con cláusula suelo, sólo incluya un cantidad mínima que proteja los intereses del banco, el demandante tendrá razones suficientes para manifestar irregularidades e iniciar un proceso judicial.

Cuando el banco no cumplió con el deber de informar al cliente sobre los pros y los contras durante la negociación

Se han dado casos, en los que cuando un contrato hipotecario se llega a firmar como resultado de un proceso comercial, con ciertas estrategias que no terminan de ser completamente claras y que impiden a una de las partes tomar una decisión objetiva. En este sentido, siempre que el afectado pueda demostrar este comportamiento por parte de la entidad bancaria, podrá iniciar un proceso de reclamación.

Procedimiento que debe seguir un afectado para realizar la solicitud de devolución de la cláusula

En el caso de que usted identifique que su contrato contiene algún tipo de cláusulas abusivas, lo primero que deberá hacer, será buscar la ayuda de un especialista, pues solo un abogado con amplios conocimientos en la materia, podrá asesorar y gestionar el proceso de reclamación. Una gran ventaja de contar con la asesoría de un abogado, es que sus conocimientos le permitirán incrementar de forma significativa las posibilidades de recibir un dictamen positivo ante su requerimiento. Contar con asesoría especializada, puede ser más fácil de lo que se imagina, pues hoy en día existen en internet, excelentes proveedores dispuestos a brindar la ayuda que necesita.

Lo siguiente será diseñar junto con su abogado una estrategia para dar inicio al procedimiento. Generalmente, el procedimiento se ocupa de realizar la reclamación directamente en la institución bancaria, mediante formularios que el banco pone a disposición de los clientes o mediante un documento explicativo elaborado por el abogado o el mismo solicitante. Una vez que la solicitud es notificada, el banco cuenta con un plazo de tres meses para evaluar y emitir una respuesta ante el requerimiento.

Esto generará dos opciones, la primera que acepte y proceda a cumplir con lo solicitado y la segunda que niegue y se de deba comenzar otro proceso.

En caso de que la institución bancaria, no considere la solicitud, debe iniciarse una demanda judicial. Para ello, es necesario recaudar todos los documentos necesarios para conformar un expediente judicial, que sirva de aval para la propia demanda.

Dentro de la documentación no debe faltar la constancia de haber realizado previamente el trámite de la reclamación amistosa, así como la escritura de préstamo hipotecario.

Generalmente después de interponer la demanda, las autoridades competentes proceden a realizar la evaluación del caso, empleado para ello un plazo que oscila entre un año y un año y medio. Sin embargo es posible, que dentro del proceso surjan eventuales apelaciones que puedan alargar el procedimiento.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here