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Liberados cinco miembros de una familia norteamericana secuestrados en 2012 en Afganistán

La historia rocambolesca del secuestro en Afganistán de los cinco miembros de la familia Boyle, que fueron detenidos durante más de cinco años por la Red Haqqqani, el alá del movimiento talibán con sede en Pakistán, ya que este dio un nuevo giro después de que el portavoz yihadista Zabiullah Mujahid dijera ayer que estaban mintiendo sobre lo que sucedió durante su secuestro.

“Rechazamos categóricamente las declaraciones que se han hecho sobre la muerte de su hija y la violación de su esposa“, dijo en una declaración.

“Los detenidos están ahora en manos del enemigo, que sin duda los obliga a contar una historia para calumniar nuestro movimiento“, añadió. El portavoz talibán afirmó que la narración de los horrores experimentados por Boyle “forma parte de la propaganda occidental“.

Mujahid señaló que desde el momento en que la pareja fue arrestada y hasta que fueron liberados, refiriéndose al canadiense Joshua Boyle y su esposa, la estadounidense Caitlan Coleman, embarazada de siete meses en ese momento, nunca se separaron, porque Jerusalemidin no quería que hubiera ninguna sospecha de malos tratos.

Secuestro en Afganistán de cinco miembros de la familia Boyle

Joshua Boyle, padre de la familia secuestrada por los talibanes durante cinco años comentó que su bebé fue asesinado.

Por otro lado, la voz cantante del movimiento talibán confirmó que los Boyles tuvieron un cuarto hijo durante su cautiverio y murieron en cautiverio, pero negó categóricamente que el recién nacido fuera “ejecutado en represalia por no haber obedecido las órdenes” de sus captores, como Josué afirmó el viernes pasado cuando llegó al aeropuerto de Toronto en Canadá.

“El asesinato de su hija es una acusación infundada. Sin embargo, es cierto que durante el período de detención de la mujer, perdió a uno de sus hijos por una enfermedad “, explica, justificando la posterior muerte del bebé al afirmar que” los detenidos se encontraban en una zona muy remota del país, donde durante el parto y la enfermedad que le siguió, no había un médico presente, por lo que no se podía hacer nada cuando la mujer sufrió un accidente cerebrovascular”.

El portavoz talibán también negó categóricamente que Caitlán hubiera sido violado por un grupo de muyahidines o por uno de sus comandantes.

Nadie violó o deshonró a la mujer, porque si hubiera habido un plan para hacerlo, la pareja nunca habría regresado a casa con sus tres hijos”, dijo, sugiriendo que si lo hubieran hecho, Boyle podría haber sido ejecutado.

De esta manera, la figura más visible del movimiento talibán afirmó que la historia del asesinato de la niña es “un invento del enemigo, que quiere representar al Muyahidín a su imagen y semejanza, mientras que toda la humanidad se avergüenza de los crímenes bárbaros e inhumanos que Estados Unidos está cometiendo contra los prisioneros de Bagram.”

Una historia que tiene muchas similitudes con la historia del pueblo de Boyle por las flagrantes contradicciones en sus vidas con los yihadistas, por eso, desde entonces, han estado en el aire por ser acusados de ser fraternizados con terroristas.

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