Compartir
Theresa May, primera ministra de Reino Unido

La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, anunció durante su visita oficial en China, que no garantizará los derechos de residencia a los europeos que lleguen al Reino Unido a partir de la entrada en vigencia del Brexit, que comenzará el 29 de marzo de 2019.

La primera ministra aclaró que existe una diferencia entre los comunitarios que lleguen al Reino Unido antes del retiro de ese país como miembro de la Unión Europea y los que lo hagan después.

Por otra parte, el negociador del Brexit en el Parlamento Europeo, Guy Verhofstadt, respondió que los derechos de los europeos durante el período de transición no son negociables y no aceptará dos tipos de derechos, ya que trae discriminación entre los ciudadanos en el Reino Unido y los británicos en la Unión Europea.

Sin embargo para la primera ministra, no ha sido fácil gestionar los requerimientos del lado más estricto del Brexit con los de la Unión Europea, quien se ha visto sujeta a duras críticas por parte de los miembros del parlamento del Reino Unido, especialmente por parte de Jacob Rees-Mogg que culpó al gobierno de pretender convertir al Reino Unido en un “estado vasallo” durante la etapa de transición del Brexit y de mantener una actitud intolerante con respecto a los derechos de los ciudadanos.

Theresa May, primera ministra de Reino Unido

Una de las cualidades que identifica a la líder británica, es la seguridad y capacidad que tiene de hacerle frente a las adversidades, durante su viaje a China comentó de manera irónica, que antes de alcanzar el acuerdo, leía opiniones adversas en la que se ponía en tela de juicio la manera como se estaban realizando las negociaciones y que no serían capaces de lograrlo.

Sin embargo el trato se logró, manifestando los empresarios en ese momento que el acuerdo les transmitía seguridad, igualmente los ciudadanos consideraron que sus derechos estaban protegidos.

Sin embargo la opinión de la parte opositora que apoya menos al Brexit, no cree que esta sea la línea a seguir.

Según Peter Kyle, integrante de la campaña Open Britain y que respalda un Brexit blando, expresa la contradicción que tiene el Gobierno al decir que valora a los ciudadanos europeos que quieren vivir en el Reino Unido, pero luego les dice que no, también les dice a las empresas que quiere estabilidad y continuidad, pero después les rebate su capacidad para contratar los trabajadores, por lo tanto, la economía no debe ser sacrificada con una actitud extremista y contraproducente hacia la inmigración, entonces si eso es lo que el Brexit significa, todos tendrán el derecho a tener una mentalidad abierta hacia cuál es el camino correcto a seguir por el país.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here